Un clásico, que no es de los más fresquitos, pero que a mi me entra bastante bien cuando hace calor, es el Snake Oil. Eso sí, es relativamente fluido (la versión clásica), así que cuidado con atomizadores que drenen mucho ya que puedes sufrir inundaciones y/o derrames. Pero está rico, muy rico. En su día recuerdo que era de los más codiciados y costaba encontrarlo.
En cuanto al sabor, es principalmente anís. Pero luego por detrás tiene algo como coco, alguna nota cítrica, y yo creo que menta (esto último hay gente que me lo discute). En realidad es un líquido muy complejo, de los más raros que se han hecho. Y es difícil definirlo. En su momento recuerdo que no dejó a nadie indiferente. Hoy en día es difícil sorprendernos, ya hemos vapeado de todo, pero snake oil sigue siendo de los sabores más curiosos que se pueden encontrar. Eso sí, o lo odias o lo amas. Yo lo vapeo a temporadas, porque me acaba cansado. Pero cuando lo retomo siempre pienso: "joder, que rico está".
Sin duda uno de esos que hay que probar al menos una vez. Eso sí, es de los caros (18€ 30ml).