Hola, refloto este hilo porque es realmente útil para los que empiezan.
Yo llevo casi dos años vapeando y mi recorrido por este mundo ha sido muy personal, pero creo que puede aportar alguna cosa a este hilo. En mi caso el recorrido es un “downgradeâ" una (feliz) involución.
Empecé con el típico y omnipresente joyetech ego aio que se recomendaba “en mis tiemposâ" He de decir que me parecía un cacharro enorme y que estaba dando el cante por la calle, tanto por su tamaño, como por su vapor. Las resistencias eran de 0,5 y desde entonces hasta hace poco, me he mantenido en 0,5 con muchas dificultades y esfuerzo que ahora contaré.
En una única ocasión probé las resitencias de 1 ohm, pero como nadie me dijo que para esas resistencias había que subir la nicotina (y yo era novata y no sabía nada), me parecieron una porqueria y volví a las de 0,5.
Pocos días después de mi primer contacto con el vapeo, mi gato mostró sintomas de una reacción alérgica que demostró estar relacionada con el vapeo, así que me compré un kit istick pico para poder probar distintas combinaciones en los líquidos, con más vg o más pg y descubrir qué componente era el causante de la alergia. Os voy a ahorrar el relato de todos estos meses de pruebas, pero finalmente se ha demostrado que era la nicotina la causante de todo.
Por no alargarlo mucho, resumo: durante estos dos años he estado usando resistencias de 0,5, en un melo III, un estoc y un protank 4. No me he dejado llevar por la esponjitis crónica (ejem, salvo algún momento puntual de esponjitis aguda en los primeros meses). He llegado a vapear directo a pulmón y no voy a negar que lo disfruté, pero también tengo que decir que a mí me llenaba el pecho de mucosidad, me sentía igualito que en los tiempos de fumadora. Eso me hizo bajar el ritmo y volver al boca-pulmón bajando la potencia todo lo posible (19-20w y 0,5 ohm).
Así me he mantenido durante año y medio y creía que iba todo bien, aunque solo podía usar la nicotina fuera de casa, por la alergia de mi gato. Dentro de casa estaba en modo chupete, con el consiguiente enorme consumo y parafernalia de baterías que tardan más en cargarse de lo que tardas en gastarlas, cargando en el bolso con botellitas y baterías de repuesto...
Por otro lado, fuera de casa, mi garganta no soportaba más de 0,6ml/mg de nicotina con estas potencias y eso que vapeaba solo a 20w. De nuevo, modo chupete, sin llegar nunca a satisfacer mis necesidades de nicotina. Y tos, bastante tos.
Bueno, pues hace poco he leído por aquí las maravillas de los pods y me he agenciado un justfog minifit. Por suerte ahora ya tengo conocimientos de vapeo y no he necesitado que nadie me diga que a más alta resistencia, mayor dosis de nicotina. He recargado el minifit con liquido de 2,5mg de nicotina y... he alcanzado el cielo vaperil. Esto es lo que tenía que haber encontrado desde un principio, tanto por su estilo mtl, como por su tamaño y su sencillez: rellenas y vapeas, sin más historias, a las resitencias ni les ves el pelo siquiera, un novato ni sabe que están ahí. Esto es algo que no se suele tener en cuenta con los que se inician: la mayoría de la gente no busca un nuevo hobby, sino algo sencillo con lo que dejar de fumar. Hay un montón de gente en mi entorno que no se anima a dar el paso por lo complejo que resulta el mantenimiento del hábito de vapear y con el minifit ya he convencido a dos reticentes en una semana (éxito 100% porque solo he visto a estos dos de mi lista de “víctimas†potenciales). Y se han convencido por tres motivos: parecido en la calada y gesto, tamaño y sencillez.
Volviendo a mi experiencia de involución, desde que he probado el vapeo a 1.6 ohms (con la dosis de nicotina adecuada) ya no he vuelto a usar ninguno de mis atos anteriores. Para no desaprovechar una Pipeline Pro 3 que tengo (ejem, antiguo ataque de esponjitis aguda del que nunca me he arrepentido siquiera), le he comprado un nautilus 2 (en camino) y así le sigo dando buen uso, aunque ahora una batería me durará más tiempo del que se tarda en cargar, que siempre ha sido uno de mis sueños vaperiles. Pero si no tuviera la Pipeline, con un par de minifits estaría más que feliz.
La gran sorpresa (y es algo muy a tener en cuenta) ha sido comprobar que mi gato no tiene alergia si vapeo a estas potencias tan bajas. Para mí es una clara muestra de la diferencia, en cuanto a salud, entre un estilo de vapeo y el otro. Yo había visto el reportaje sobre la inexistencia del vapeador pasivo que grabó Ruades y no me cuadraba con mi experiencia personal. El reportaje decía que no se detectaba nicotina a más de 5cm de la boca del vapeador, mientras que mi gato sufría síntomas alérgicos sin acercarse nunca a esa distancia. Pero esto se debe a que el estudio se realizó con equipos antiguos y bajas potencias, con los equipos que yo usaba, sin llegar a ser tan bestias como los actuales, ya sí se puede hablar de vapeadores pasivos. Así que yo creo que el tema de las potencias sí son importantes para aquellos nuevos vapeadores que empiecen por complicaciones en su salud o convivan con personas enfermas.
Creo que es muy importante asesorar bien a los que empiezan y en mi opinión es mejor empezar por lo bajo (que además es lo más saludable) e ir subiendo si uno nota que necesita más. Es la misma recomendación que se da sobre los vatajes en un setup nuevo, para evitar sustos. Pues para iniciarse debería ser igual: de menos a más. Unos querrán quedarse ahí (yo todavía veo egos por la calle) y otros querrán darle caña. Pero empezar, se debería empezar por abajo. Y se debería asesorar en este sentido, explicando desde un principio que existen distintos estilos de vapeo, sin que uno sea llamado “evolucionar†porque esto ya implica que es mejor. Y hay que decir a los nuevos que, con resistencias más altas, se usan líquidos con mayor concentración de nicotina, pero esto no significa aumentar dosis, porque gastas menos líquido y al final uno vapea la nicotina que necesita, más concentrada o más diluida, pero se viene a gastar lo mismo con ambos estilos de vapeo.
Y hasta aquí mi parrafada, espero que ayude a alguien.