Hola a tod@s. Mi nombre es José Miguel y llevo desde enero de 2011 en el mundo del vapeo después de haber convertido en humo y cenizas algunas hectáreas de tabaco de Virginia, aportando así mi granito de arena al calentamiento global, junto con una sustancial contribución a las arcas públicas, aunque lo más sorprendente sea que todavía siga vivo. Desde entonces me he mantenido al corriente de la evolución del hardware, pero limitándome a atomizadores con resistencias comerciales, al igual que los líquidos, y ahora llevo una temporada buscando más allá e investigando para mejorar la experiencia, porque a pesar de haber superado la adicción, la sensación física y psicológicamente agradable de vaporizar aromas y esencias se está convirtiendo, en mi caso, en lo que terapéuticamente se conoce como aromaterapia. Y si a eso le añadimos que de cada vez disponemos de más recursos para que el único límite sea nuestra imaginación, el asunto es demasiado tentador para no aceptar el desafío. O sea que, ¡¡¡caña al mono!!! Que paséis un buen día y un abrazo.
