Las cosas se han torcido, y no hacia los pagos de Zeus.
Hace minutos, casi la hora, estaba yo definiendo el orden de los tres cacharritos que iba a sugerir cuando de repente se me viene a la cabeza uno de esos pensamientos ramificados y me pregunto: ¿Porqué single? Entonces recuerdo, claro, en primer lugar está el consumo, y es que duele ver como baja el nivel de ese Don Juan reserva a ritmo de escándalo, calada tras calada, hasta agotar el tanque de nuestro flamante dual. Por otro lado también reducimos el consumo de algodón, resistencias y batería. Todo un “
no brainerâ" como dirían los gringos. El amigo y su chica quieren entonces otro single porque saben que es la decisión correcta. Gente sensata, pensé. Sumergido aún en mis cavilaciones di una calada desprevenida y mientras exhalaba el abundante vapor caí en cuenta del abundante vapor, valga la redundancia, y detrás del abundante vapor se hallaba el artefacto que lo producía… ¿Pero qué coño? Y entonces me sorprendí a mí mismo disertando sobre las bondades de los single mientras le daba caña a un dual de los más bestias. Mis pensamientos continuaron bifurcándose. Hará una semana quizá, trasteando con la caja donde guardo mis juguetes (y que escondo de mi esposa), me topé con algo que llevaba tiempo guardado: el poderoso DejaVu (poderoso pero garoso). Se me antojó montarlo y celebrar viejos tiempos, pero luego recordé lo sediento del cacharro y que yo andaba escaso de líquido. Mierda. Quédate donde estás. Sin embargo, más por hacer algo con las manos que cualquier otra cosa, busqué el hilo de Kanthal más básico que tenía, le di algunas vueltas y se lo atornillé al DVJ. Caladas van, caladas vienen y madre mía, menuda sorpresa me llevé al descubrir que el nivel del tanque no evolucionaba. Me puse meticuloso y con los atributos tecnológicos del Revenger X (curva de salida a 3.5 segundos), conté un total de 59 caladas a 37 vatios antes de comenzar a sentir saborcillo a churrasco. Nada mal, pensé, tanto así que en este momento ocupa el trono de ato de cabecera (mi glorioso Kylin mini llora desconsolado). El sabor, no tan alucinante como con resistencias complejas, pero venga, que sigue siendo muy bueno.
Akunsz, sin más rodeos, colega, DJV es el ato para la nena y aquí van tus instrucciones:
Kanthal 26ga. 6 vueltas. 2.5 mm ID. Espirales ligeramente separadas.
Ahí está.
Tu dama deberá dejarlo toda la noche boca abajo para que le gotee una cantidad miserable de líquido. A pocos voltios obtendrá el consumo moderado de un single y a voltajes altos el vapor y la explosión de sabor de un dual. Por último, como valor agregado, cuando la chica se encuentre en el curro o la universidad o en la plaza pública y saque su DJV del bolso, será el centro de atención (el ato es fashion, no nos digamos mentiras), las personas que se encuentren a su alrededor voltearan a mirarla y la imagen de aquella mujer cosmopolita quedará grabada en sus neuronas, tendrán flashbacks a futuro y recordarán DJV, Deyaví, el ato que
de-ella-ví.
Saludos colega.
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